En un bol agregar la crema y comenzar a batir, primero despacio y progresivamente aumentando la velocidad. En pocos minutos, lo primero que ocurrirá será que la crema se hará crema batida, pero al seguir batiendo, -unos diez minutos serán necesarios- pronto se separarán el suero de la leche y la mantequilla, quedando claramente diferenciados. Paras la batidora y sacas el agua -en el blog hay recetas para usar el suero-.
Volvemos a batir por un minuto más para sacar bien el agua y colamos de nuevo, lavamos con agua la mantequilla que escurra bien. Agregar la sal y batimos por 1 minutos más, sacar de las bolsas el té y se la agregamos a la mantequilla.
agua fría para lavar la mantequilla. Una vez lavada la mantequilla casera con el agua, volvemos a trabajar presionando con las maderas para volver a eliminar el agua o algo más de suero, repitiendo dos o tres veces el proceso para quedarnos con la mejor mantequilla casera que hayamos probado jamás.