Prepara unos vasos para los postres, si son vasos transparentes se podrá ver su contenido.
Trocea el bizcocho de chocolate y reparte la mitad en el fondo de los cuatro vasos.
Mezcla en una licuadora el queso picado, el cacao en polvo y el azúcar u otro endulzante al gusto, bate bien y añade el amaretto (si se prefiere sin alcohol, puedes usar té de amaretto). Mezcla bien y prueba para rectificar.
Picar las almendras o avellanas. También se puede terminar este postre con otros frutos secos, barquillos, etc.
Reparte la mitad del queso con cacao sobre la base de bizcocho y a continuación cubre con el resto de bizcocho. Reparte de nuevo una capa de queso con cacao y termina decorando con las bolitas de chocolate y las avellanas picadas. Puedes dejar reposar en el refrigerador unos minutos para servir este postre bien fresco.